Llevas dos semanas haciendo las páginas matutinas. Algo se mueve dentro de ti. Y de pronto, todo empieza a ir mal. Cameron lo llama resistencia, y es la señal más fiable de que el proceso funciona.
Llevas dos semanas haciendo las páginas matutinas. Has tenido tu primera cita con el artista. Algo se mueve dentro de ti. Y de pronto, todo empieza a ir mal: discutes con tu pareja, te duele la cabeza, te surge un viaje de trabajo justo cuando ibas a escribir, te resfriías el fin de semana de tu cita. Coincidencia, ¿no?
Cameron dice que no. Lo llama resistencia, y es la señal más fiable de que el proceso funciona.
Por qué aparece la resistencia
Tu vida actual está construida alrededor de la versión de ti que no crea. Tus horarios, tus relaciones, tus compromisos — todo está organizado para una persona que no dedica tiempo a su arte. Cuando empiezas a cambiar eso, el sistema se tambalea.
Y el sistema pelea. Tu pareja se queja de que pasas menos tiempo juntos. Tu jefe te carga con más trabajo justo ahora. Tu cuerpo enferma. Tu mente te bombardea con dudas. No es casualidad: es el ecosistema de tu vida intentando mantener el equilibrio anterior.
"Cuando empezamos a trabajar con nuestra creatividad, es como arrancar un sistema eléctrico oxidado. Saltan chispas."
Formas habituales de resistencia
Enfermedad oportuna
Un resfriado, un dolor de espalda, un problema digestivo. Justo cuando empezabas. El cuerpo puede ser un aliado del censor.
Crisis de relación
Una discusión importante que surge de la nada. O un familiar que de pronto te necesita más que nunca. La urgencia ajena como excusa para abandonar tu proceso.
Autoboicot
Quedarte dormido y «no tener tiempo» para las páginas. Olvidar tu cita con el artista. Aceptar compromisos que sabes que van a ocupar tu tiempo creativo.
Cómo atravesarla
La resistencia no se vence luchando contra ella. Se vence siguiendo adelante a pesar de ella. Las páginas matutinas de un día de resistencia son las más importantes del proceso. La cita con el artista que casi cancelas es la que más te enseña.
Cameron lo compara con cruzar un río: hay un momento en el que el agua te llega al pecho y todo tu cuerpo te pide volver atrás. Si sigues caminando, unos pasos más adelante el agua empieza a bajar. Pero si te das la vuelta, tendrás que volver a cruzar desde el principio.
"La resistencia es la prueba de que estás yendo en la dirección correcta. Si no hubiera nada al otro lado, no habría nada que resistir."
Empieza tu camino creativo
12 semanas de prácticas, ejercicios y reflexiones para recuperar la creatividad que siempre fue tuya.
Ver el curso